Manzano

Malus domestica

Raquel Patro

Actualizado el

Manzano - Malus domestica

El Manzano (Malus domestica) es uno de los árboles frutales de clima templado más cultivados del planeta, presente en huertos comerciales y domésticos de todos los continentes. Su fruto, la manzana, figura entre los más consumidos del mundo, y el cultivo de la especie se remonta a miles de años, acompañando la expansión de las rutas comerciales y la propia historia de la agricultura.

De porte pequeño a mediano, el Manzano combina función ornamental y productiva, lo que lo convierte en una elección clásica para el huerto doméstico y el jardín. En primavera se cubre de flores blanco rosadas en una floración concentrada y, en la estación siguiente, produce frutos de color y sabor que varían según el cultivar. Aunque se asocia con regiones frías, el desarrollo de variedades de baja exigencia de frío amplió su cultivo a patios y huertos de zonas donde, hasta hace pocas décadas, la producción se consideraba inviable.

Origen, hábitat y etimología del Manzano

El Manzano cultivado tiene su origen en las montañas Tian Shan, en Asia Central, región que alberga su centro de diversidad genética. Allí aún vive su ancestro silvestre más probable, Malus sieversii, cuyas poblaciones producen frutos de tamaño, color y sabor sorprendentemente variados. A partir de ese núcleo, la manzana se difundió por las rutas comerciales que unían Asia y Europa, y a lo largo de ese trayecto se hibridó con especies locales, entre ellas el manzano silvestre europeo (Malus sylvestris), lo que contribuyó a la rusticidad y a la complejidad de sabores de las variedades actuales.

El manzano actual es muy diferente de la especie silvestre original.
Save El manzano actual es muy diferente de la especie silvestre original.

La domesticación de la especie está íntimamente ligada al desarrollo del injerto. Como los manzanos no reproducen fielmente sus características por semilla, fue la propagación clonal por injerto la que permitió fijar las variedades deseadas y multiplicarlas de forma estable, una práctica que los romanos ya dominaban.

¿Te gustó esta guía? Hay mucho más de donde vino.

Entender por qué las plantas se comportan como lo hacen es lo que convierte las adivinanzas en un jardín sano. Eso es justo lo que compartimos en el boletín de Planterista — gratis, directo a tu correo:

  • Recordatorios de cuidados según la temporada
  • Técnicas de propagación y poda, explicadas paso a paso
  • Alertas de plagas y enfermedades — detecta el problema antes de que avance

El nombre del género, Malus, deriva del latín clásico y significa «manzano». El epíteto específico domestica también proviene del latín y significa «doméstica» o «cultivada», en referencia a la presencia antigua de la especie en casas, patios y áreas cultivadas. Vale registrar una nota taxonómica: el nombre Malus domestica es más reciente que el sinónimo Malus pumila, pero fue oficialmente conservado por la comunidad botánica internacional y hoy es el nombre aceptado y de uso preferente para el manzano de huerto.

Uso paisajístico del Manzano

El Manzano se integra bien en diferentes proyectos paisajísticos, y es indicado para quienes buscan unir su belleza con la producción de frutas en el jardín. Su porte varía de 2 a 10 metros, aunque conviene mantenerlo más bajo para facilitar la cosecha manual. El manzano es una buena elección para jardines rústicos, campestres y, sobre todo, para huertos domésticos y jardines comestibles que unen belleza y utilidad. Durante la floración, los racimos de flores blanco rosadas aportan un fuerte atractivo visual al conjunto y anuncian la llegada de la primavera.

Un árbol excelente para el paisajismo, con distintas fases ornamentales a lo largo del año.
Save Un árbol excelente para el paisajismo, con distintas fases ornamentales a lo largo del año.

La distancia de plantación depende del portainjerto. Para árboles de porte estándar se recomiendan de 4 a 6 metros entre plantas. En huertos que utilizan portainjertos enanizantes, que producen árboles más pequeños, la distancia puede reducirse a 1 a 3 metros entre plantas y 3 a 5 metros entre líneas, optimizando el uso del área. El crecimiento moderado de la especie permite una planificación gradual del paisajismo.

Para composiciones en capas, el Manzano puede combinarse con cubresuelos de bajo crecimiento que toleran pleno sol, como el trébol blanco (Trifolium repens) o el maní forrajero (Arachis repens), que ayudan a conservar la humedad, aumentar el nitrógeno del suelo y suprimir las malezas. Arbustos como la azalea (Rhododendron simsii) y la camelia (Camellia japonica) aportan estructura y color en distintas estaciones y combinan con el ambiente de clima templado del manzano. Así, encaja bien en jardines italianos, mediterráneos, formales e informales, rústicos e incluso en el estilo cottage.

La especie se adapta al cultivo en macetas grandes, de al menos 50 litros, en balcones, terrazas y patios soleados, siempre que se elijan cultivares injertados sobre portainjertos enanizantes o semienanizantes. No se recomienda para ambientes interiores, pues necesita mucha luz solar directa y un período de acumulación de frío para fructificar adecuadamente.

Los cultivares injertados en portainjertos enanizantes también pueden cultivarse en macetas y jardines pequeños.
Save Los cultivares injertados en portainjertos enanizantes también pueden cultivarse en macetas y jardines pequeños.

Cómo cuidar el Manzano: guía de cultivo

  • Luz: El Manzano exige pleno sol para crecer y fructificar bien, y necesita al menos 6 a 8 horas diarias de luz solar directa. La luminosidad adecuada es determinante para el desarrollo de la planta y para la calidad y la coloración de los frutos.
  • Suelo: Prefiere suelos profundos, que ofrezcan espacio para el desarrollo de las raíces, y bien drenados, condición esencial para evitar la pudrición radicular. Debe ser fértil y rico en materia orgánica, con pH ideal entre 6,0 y 6,5, es decir, ligeramente ácido, tolerando valores cercanos a la neutralidad.
  • Riego: El riego debe ser regular, manteniendo el suelo uniformemente húmedo, sin encharcamiento. La disponibilidad constante de agua es especialmente importante en períodos de sequía y durante el desarrollo de flores y frutos, fases en que la falta de agua compromete el tamaño y la calidad de la cosecha.
  • Clima: El Manzano es una planta de clima templado. La mayoría de los cultivares exige un período de acumulación de frío, con temperaturas por debajo de 7,2 °C, para superar la dormancia e iniciar la floración y la fructificación. Esta necesidad varía ampliamente: los cultivares tradicionales, como los de los grupos ‘Gala’ y ‘Fuji’, demandan desde varios cientos hasta más de mil horas de frío, mientras que los de baja exigencia requieren apenas entre unas 100 y 450 horas, según el cultivar. Esto explica por qué la producción comercial en Sudamérica se concentra en zonas frías, como el centro-sur de Chile, el Alto Valle de Río Negro en Argentina y los estados del sur de Brasil, mientras que en las regiones cálidas y en los trópicos solo resulta viable con cultivares de baja exigencia de frío, muchas veces en zonas de altura como los altiplanos de Colombia, Venezuela o México. La elección de una variedad adaptada al clima local es el factor más crítico para el éxito.
  • Inducción de brotación: En regiones de invierno suave, donde el frío natural es insuficiente incluso para cultivares adaptados, la brotación puede ser irregular. En la fruticultura comercial, los productores recurren a inductores de brotación, generalmente formulaciones a base de cianamida hidrogenada asociadas con aceite mineral, aplicadas al final de la dormancia para uniformar la apertura de las yemas. Se trata de un manejo técnico y regulado, y el estatus de registro de la cianamida hidrogenada difiere entre países. No utilices productos que no estén autorizados para uso en jardín. En caso de duda, consulta al servicio de extensión agrícola o al organismo de sanidad vegetal de tu país.
  • Humedad del aire: Prefiere humedad moderada. Una buena circulación de aire alrededor de la planta es beneficiosa, pues reduce el desarrollo de enfermedades fúngicas en hojas y frutos.
  • Fertilización: En la plantación, incorpora compost y estiércol bien descompuesto para enriquecer el suelo y mejorar su estructura. En el mantenimiento, aplica cada primavera un fertilizante NPK equilibrado, como el 10-10-10, o uno formulado para frutales, como el 4-14-8 o el 10-20-10. También pueden usarse fertilizantes orgánicos complementarios, como harina de huesos, fuente de fósforo, y ceniza de madera, fuente de potasio. La fertilización foliar es un auxiliar en casos específicos de deficiencia nutricional.
  • Poda: La poda es una práctica esencial y multifuncional. En los primeros años, la poda de formación establece la arquitectura de la copa y la estructura de las ramas. La poda de fructificación, hecha cada año en invierno, durante la dormancia, elimina ramas viejas, enfermas, improductivas o mal ubicadas, y estimula la renovación y la producción. El objetivo debe ser una copa aireada, bien iluminada y baja, que facilite la cosecha. Las ramas secas, dañadas o enfermas deben eliminarse en cualquier época del año, en la llamada poda de limpieza.
  • Tutorado: Recomendado en los primeros años después de la plantación, sobre todo para cultivares injertados en portainjertos enanizantes, cuyo sistema radicular ofrece menor anclaje. El tutor garantiza un tronco recto y sostiene la planta, evitando la rotura de ramas bajo el peso de los frutos.
  • Raleo de frutos: Consiste en remover el exceso de frutos aún pequeños, dejando de uno a dos por racimo. El raleo evita la sobrecarga del árbol, favorece frutos más grandes y de mejor calidad y ayuda a prevenir la alternancia de producción, fenómeno en que la planta produce mucho un año y poco al siguiente.
  • Polinización: La mayoría de los cultivares es autoestéril y requiere polinización cruzada. Es necesario plantar al menos dos variedades compatibles que florezcan en la misma época, para garantizar la fecundación y la fructificación (un manzano ornamental compatible también puede servir como polinizador). La presencia de abejas es fundamental en este proceso. En algunas regiones, los apicultores ofrecen el servicio de polinización de huertos y colocan colmenas durante el período de floración.
  • Cultivo en espaldera: En el cultivo doméstico, la espaldera permite conducir la planta en poco espacio, junto a muros, cercas o alambres, además de funcionar como elemento ornamental. La copa en un plano único mejora la entrada de luz y la circulación de aire, favoreciendo la coloración de los frutos y reduciendo enfermedades. También facilita la poda, el raleo, el control de plagas y la cosecha. Para formar la espaldera, usa una planta injertada sobre un portainjerto enanizante o semienanizante e instala postes con alambres horizontales separados cada 40 a 50 cm. En muros, prefiere la cara norte en el hemisferio sur y la cara sur en el hemisferio norte. Las formas más comunes incluyen cordón horizontal, palmeta, U, candelabro y cerca belga.
El cultivo en espaldera permite aprovechar muros soleados.
Save El cultivo en espaldera permite aprovechar muros soleados.

Cómo hacer plantas de Manzano

La propagación del Manzano se realiza predominantemente por injerto, ya sea de yema o de púa, uniendo el cultivar deseado a portainjertos específicos. Los portainjertos se seleccionan por características como vigor, resistencia a enfermedades, tolerancia a distintos suelos y, sobre todo, por la influencia que ejercen sobre el tamaño final de la planta. Los portainjertos enanizantes producen árboles compactos, más fáciles de manejar y cosechar, mientras que los más vigorosos generan plantas más grandes y rústicas. Entre los portainjertos clonales más usados a nivel internacional están las series Malling (‘M’ y ‘MM’) y Geneva (‘G’). En Latinoamérica también es común el uso de combinaciones que reúnen la rusticidad de un portainjerto vigoroso con el efecto enanizante de un interinjerto.

El estaquillado puede emplearse para la multiplicación de algunos portainjertos, pero es una técnica poco usada para los propios cultivares frutales. La propagación por semillas, en cambio, no se recomienda para la producción de frutos, pues las plantas resultantes no mantienen las características genéticas de la planta madre. Esta vía se utiliza principalmente en programas de mejoramiento, en la creación de nuevas variedades y en la producción de portainjertos francos.

Descripción botánica de Malus domestica

El Manzano es un árbol caducifolio de porte pequeño a mediano, que alcanza por lo general de 2 a 10 metros de altura. En condiciones ideales y sin podas de contención, puede llegar a 15 metros, según el cultivar y el portainjerto utilizado. Toda su estructura es leñosa.

El sistema reproductivo es hermafrodita, con flores que reúnen órganos masculinos y femeninos. Aun así, muchos cultivares son autoestériles y dependen de la polinización cruzada con otra variedad compatible para fructificar (no sirve plantar clones de la misma variedad). El sistema radicular varía según el portainjerto: las plantas originadas de semillas tienden a desarrollar una raíz pivotante, mientras que las injertadas sobre portainjertos enanizantes presentan raíces más fibrosas y superficiales, lo que refuerza la importancia del tutorado.

De la misma familia que los rosales, el manzano presenta flores hermosas y delicadas.
Save De la misma familia que los rosales, el manzano presenta flores hermosas y delicadas.

El tallo principal es leñoso, con corteza lisa y grisácea en las plantas jóvenes, que se vuelve progresivamente más áspera, agrietada y descamativa con el paso de los años. Las ramas se extienden y forman una copa redondeada a ovalada. Las lenticelas son visibles en las ramas jóvenes, cuya coloración varía de rojiza a marrón verdosa.

Las hojas son alternas y simples, de forma ovalada a elíptica, con margen serrado o crenado, ápice acuminado y base cuneada o redondeada. La longitud varía de 5 a 12 cm. La cara superior es verde oscura y por lo general glabra, mientras que la inferior es más clara y puede ser pubescente, cubierta por pelos finos. La nervadura es pinnada.

La inflorescencia es de tipo corimbo, por lo general con 4 a 6 flores, que surgen en espolones o brotes cortos. La flor central, conocida como «flor rey», es la primera en abrir y destaca por ser la más grande y vigorosa. La floración ocurre desde el final del invierno hasta el inicio de la primavera, según el cultivar y la acumulación de horas de frío, y se concentra en un período de pocas semanas.

Las flores son pentámeras, con cinco pétalos en tonos de blanco a rosa claro, a veces más rosados en la cara externa. Tienen de 2,5 a 4 cm de diámetro y numerosos estambres amarillos. El néctar se produce en la base de los estambres y atrae a los polinizadores. La polinización es entomófila, realizada predominantemente por abejas (Apis mellifera) y otros insectos.

Frutos rojos, verdes, dorados o rosados... es solo elegir.
Save Frutos rojos, verdes, dorados o rosados… es solo elegir.

El fruto es un pomo, fruto accesorio carnoso que se desarrolla a partir del receptáculo floral, con el verdadero fruto correspondiente al corazón central que alberga las semillas. Presenta forma redonda a ovalada, con 5 a 10 cm de diámetro según el cultivar. La cáscara puede ser lisa, brillante o mate, en colores verde, amarillo, rojo, rosa o en combinaciones y estrías. La pulpa es firme, jugosa y aromática. Las semillas son pequeñas, lisas, de color marrón oscuro y forma de lágrima. La dispersión ocurre principalmente por el consumo de los frutos por animales, proceso conocido como zoocoria.

Principales variedades y cultivares

Existen miles de cultivares de manzana catalogados, resultado de siglos de selección y mejoramiento. Difieren en color, sabor, textura, época de maduración, aptitud culinaria y, sobre todo, en exigencia de frío, característica que define dónde puede cultivarse cada uno.

Cultivares de expresión mundial

  • ‘Gala’ (incluida Royal Gala): Frutos de cáscara rojiza sobre fondo amarillo, con pulpa crocante y dulce. Originario de Nueva Zelanda, es uno de los cultivares más plantados del mundo y la principal variedad de exportación en Chile y Brasil.
  • ‘Fuji’: Produce frutos grandes, muy crocantes y dulces, con cáscara rosada a rojiza y estrías marcadas. Es también una de las más cultivadas en la región.
  • ‘Cripps Pink’ (Pink Lady): Cáscara de color rosa vibrante, pulpa firme y sabor agridulce, con maduración tardía. Fue desarrollado en Australia. Pink Lady es una marca registrada, y solo la fruta que cumple el estándar autorizado se comercializa con ese nombre.
  • ‘Granny Smith’: Reconocible por la cáscara verde intensa, pulpa firme y sabor ácido, muy apreciada tanto para consumo en fresco como para uso culinario. Surgió como plántula espontánea en el huerto de Maria Ann «Granny» Smith, en Australia.
  • ‘Golden Delicious’: Frutos amarillos, dulces y aromáticos, cultivar clásico de referencia usado como estándar en programas de mejoramiento.

Cultivares de baja exigencia de frío

Elige un cultivar adaptado al clima y a la acumulación de frío de tu región.
Save Elige un cultivar adaptado al clima y a la acumulación de frío de tu región.

El desarrollo de cultivares adaptados a inviernos suaves, impulsado sobre todo por instituciones brasileñas de investigación como el IAPAR y Epagri, fue decisivo para expandir el cultivo más allá de las tradicionales zonas frías del sur de Sudamérica. A nivel internacional, ‘Anna’ y ‘Dorsett Golden’ son las referencias para el cultivo en los trópicos, donde suelen plantarse en zonas de altura como los altiplanos de Colombia, Venezuela, México y Centroamérica.

  • ‘Eva’ (IAPAR 75): Cultivar brasileño resultante del cruzamiento entre ‘Anna’ y ‘Gala’. Exige de 300 a 350 horas de frío, tiene maduración precoz, buena productividad y resistencia a la sarna del manzano.
  • ‘Julieta’ (IPR Julieta): Desarrollado por el IAPAR como polinizador de ‘Eva’, necesita de 300 a 450 horas de frío y presenta buena resistencia a la mancha foliar del manzano.
  • ‘Princesa’: Cultivar de baja exigencia de frío, adaptado a regiones cálidas, con frutos de cáscara rojiza y pulpa dulce.
  • ‘Condessa’ (Epagri 408): Cultivar brasileño de baja exigencia de frío, valorado por su rusticidad y productividad, con frutos verde amarillentos de sabor equilibrado.
  • ‘Anna’: Cultivar desarrollado en Israel, con una exigencia de frío de unas 200 a 300 horas. Produce frutos crocantes, dulces y con rubor rojo, es parcialmente autofértil y combina bien con ‘Dorsett Golden’. Es el manzano de baja exigencia de frío más difundido en las zonas cálidas de la región.
  • ‘Dorsett Golden’: Plántula espontánea originaria de las Bahamas, que necesita cerca de 100 a 300 horas de frío. El fruto es amarillo con rubor rosado y sabor dulce, ligeramente ácido. Es un buen polinizador de ‘Anna’.

Plagas, enfermedades y soluciones

El Manzano puede ser atacado por diversas plagas. Pulgones, cochinillas y ácaros succionan la savia de hojas y brotes, y perjudican el desarrollo de la planta. La mosca sudamericana de la fruta (Anastrepha fraterculus) y la mosca del Mediterráneo (Ceratitis capitata) dañan directamente los frutos, que se vuelven impropios para el consumo. En el sur de Sudamérica destaca además la grafolita o polilla oriental de la fruta (Grapholita molesta), cuyas larvas perforan frutos y brotes terminales. A nivel mundial, y en particular en los huertos comerciales de Chile y Argentina, la plaga más importante es la carpocapsa o polilla de la manzana (Cydia pomonella), objeto permanente de vigilancia fitosanitaria.

Entre las enfermedades, la sarna del manzano (Venturia inaequalis) es la más importante, y causa manchas oscuras en hojas, frutos y ramas. El oídio (Podosphaera leucotricha) se manifiesta como un polvo blanco sobre hojas y brotes, y la pudrición parda (Monilinia fructicola) pudre los frutos. En las zonas húmedas y subtropicales, la mancha foliar de Gala, asociada al complejo Glomerella, provoca una defoliación severa y afecta sobre todo al cultivar más difundido de la región.

Dos enfermedades merecen atención especial porque su situación difiere dentro de la región. El cancro europeo de las pomáceas, causado por el hongo Neonectria ditissima, ataca ramas, gajos y tronco, y puede llevar a la planta a la muerte. Está presente en las zonas frías y húmedas de Sudamérica, como el sur de Chile y los estados del sur de Brasil, donde su manejo exige poda sanitaria y el uso de plantas certificadas. El fuego bacteriano, causado por la bacteria Erwinia amylovora, es una de las enfermedades más destructivas de manzanos y perales. Permanece ausente en Sudamérica, donde es una plaga cuarentenaria bajo monitoreo estricto, condición clave para las exportaciones de la región, pero está presente en algunas zonas de México. En los países sudamericanos, cualquier sospecha debe notificarse al organismo oficial de sanidad vegetal.

Para el manejo, la prevención siempre es el mejor camino. Mantén la planta sana con fertilización y riego adecuados, y realiza podas que mejoren la circulación de aire. La remoción y destrucción de hojas caídas, frutos momificados y ramas enfermas reducen la fuente de inóculo para la siguiente cosecha. Contra plagas chupadoras como pulgones y cochinillas pueden usarse soluciones a base de jabón potásico diluido y aceite de neem. La carpocapsa se maneja con trampas de feromonas, confusión sexual y embolsado de los frutos, y las moscas de la fruta, con trampas, cebos y la remoción rápida de la fruta caída. Las enfermedades fúngicas pueden prevenirse con caldo bordelés aplicado al final del invierno, justo después de la poda. En huertos comerciales, el manejo integrado combina monitoreo, control biológico y aplicaciones dirigidas. Para ayudar en la identificación de problemas, productores y jardineros pueden recurrir al servicio de extensión agrícola o al organismo de sanidad vegetal de su país, como el SAG en Chile, el SENASA en Argentina o el SENASICA en México. En casos de infestaciones severas, es recomendable consultar a un ingeniero agrónomo.

Cosecha y conservación de los frutos

El punto de cosecha se define por indicadores como el color de fondo de la cáscara, la firmeza de la pulpa, el contenido de azúcar y la facilidad para desprender el fruto de la rama. Cosechar en el momento justo es determinante para la calidad y la durabilidad de la manzana, ya que los frutos cosechados verdes no completan el desarrollo del sabor, y los demasiado maduros tienen una vida de anaquel corta.

La manzana es una fruta climatérica, es decir, sigue madurando después de la cosecha. Esta característica permite su almacenamiento prolongado bajo refrigeración y, a escala comercial, en cámaras de atmósfera controlada, tecnología que reduce la respiración de los frutos y permite ofrecer manzanas de buena calidad durante todo el año. En casa, las manzanas se conservan por varias semanas en la parte más fría del refrigerador. Como liberan etileno, gas que acelera la maduración, conviene mantenerlas separadas de hojas y frutos sensibles que se desee conservar por más tiempo.

Aprovecha la abundancia de la cosecha para preparar jugos, sidras, mermeladas y tartas de manzana.
Save Aprovecha la abundancia de la cosecha para preparar jugos, sidras, mermeladas y tartas de manzana.

El Manzano en el huerto doméstico: importancia y curiosidades

Quien planta un manzano en el patio está cultivando uno de los árboles frutales más importantes de la historia agrícola. La manzana figura entre las frutas más producidas del mundo, con una cosecha anual cercana a los 95 millones de toneladas, y China responde por sí sola por más de la mitad de ese volumen, seguida, a distancia, por países como Turquía, Estados Unidos, Polonia e India. Para el jardinero, esa escala tiene un efecto práctico: siglos de selección dieron como resultado miles de cultivares y una variedad de portainjertos que permite ajustar la planta a diferentes tipos de jardines y patios, incluso macetas.

En América Latina, la producción se concentra en unos pocos países de clima templado. En Sudamérica, Chile es el mayor productor y exportador, con cerca de 30.000 hectáreas plantadas, sobre todo en las regiones del Maule y O’Higgins, en el centro-sur del país. Le siguen Brasil, con alrededor de un millón de toneladas concentradas en los estados del sur, y Argentina, cuya producción se ubica en el Alto Valle de Río Negro y Neuquén. En el norte de la región, México es el principal productor, con el estado de Chihuahua a la cabeza. Fuera de estas zonas frías, y en especial en los trópicos, el éxito en el jardín depende directamente de elegir cultivares de baja exigencia de frío, muchas veces cultivados en zonas de altura; sin ellos, la planta puede crecer, pero no fructifica.

La recompensa de un huerto en casa va más allá del consumo en fresco. Una buena cosecha puede aprovecharse en jugos, purés, mermeladas, tartas y compotas, además de manzana deshidratada, vinagre de manzana y sidra, esta última una bebida fermentada de larga tradición. Desde el punto de vista nutricional, la manzana es fuente de fibra, vitamina C y antioxidantes, lo que refuerza su atractivo para quien cultiva su propio alimento. Además, su madera es densa y de grano fino, ocasionalmente usada en ebanistería fina y muy apreciada para ahumar alimentos, a los que aporta un sabor dulzón.

¿Te gustó el artículo? Compártelo:

Acerca de Raquel Patro

Raquel Patro es paisajista y fundadora de Planterista.com. Desde 2006 desarrolla contenidos especializados en plantas y jardines, ya que cree que todo el mundo, ya sean aficionados o profesionales, debería tener acceso a contenidos de calidad. Como geek, le gustan los libros, la ciencia ficción y la tecnología.