20 Actividades de Otoño para un Jardín Exuberante

Raquel Patro

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El otoño representa un momento crucial en el mantenimiento de nuestros jardines, marcando una transición delicada entre el vibrante verano y el riguroso invierno. Esta estación no es solo un período de cambio en el paisaje, sino un momento estratégico para preparar su espacio verde para los desafíos de las estaciones futuras. Los cuidados realizados durante el otoño pueden determinar la salud y el vigor de las plantas en los meses siguientes.

Cada hoja que cae, cada cambio en la temperatura y cada transformación en la naturaleza nos invita a repensar y reorganizar nuestras plantas y jardines. Es un período de reflexión, planificación y acción, donde la aparente dormancia esconde una intensa preparación para los ciclos naturales. Comprender y respetar estos cambios es fundamental para jardineros de todos los niveles de experiencia.

1. Limpieza en los parterres de flores anuales

La llegada del otoño marca el fin del ciclo de vida para muchas flores anuales. Estas plantas, que durante el verano llenaron los jardines de color y vida, ahora necesitan atención especial. La limpieza de los parterres no es solo una cuestión estética, sino una necesidad vital para la salud del jardín.

El primer paso es identificar cuáles plantas han completado su ciclo de floración. Algunas especies pueden aún estar produciendo flores o semillas, mientras que otras ya están claramente al final de su vida útil. La eliminación de estas plantas debe hacerse con cuidado, evitando la propagación de posibles enfermedades o plagas.

Llegó el momento de limpiar los parterres.
Save Llegó el momento de limpiar los parterres.

Para plantas que aún presentan potencial, una poda cuidadosa puede ser más beneficiosa que la eliminación completa. Eliminar flores viejas y hojas muertas puede estimular una última floración o simplemente preparar la planta para el próximo ciclo. Es importante usar herramientas limpias y desinfectadas para evitar la transmisión de enfermedades entre las plantas.

La disposición de los restos vegetales merece atención especial. A diferencia de lo que muchos piensan, estos materiales no deben ser simplemente descartados. Hojas, tallos y flores pueden ser transformados en compost, contribuyendo a la fertilidad del suelo y promoviendo un ciclo sostenible en el jardín.

2. División de las matas de plantas perennes

Las plantas perennes representan una inversión a largo plazo en el jardín, y el otoño ofrece una ventana ideal para su división y multiplicación. Las temperaturas suaves y la humedad características de esta estación crean condiciones perfectas para que las plantas desarrollen nuevas raíces antes de la llegada del invierno.

La división de matas no debe realizarse de manera aleatoria. Es fundamental identificar qué plantas están listas para este proceso. Generalmente, plantas que han formado matas densas, muestran un crecimiento irregular o una floración reducida son excelentes candidatas. Sin embargo, es importante respetar el ciclo específico de cada especie, evitando dividir plantas que estén en plena floración.

Divida las matas de plantas perennes.
Save Divida las matas de plantas perennes.

Las técnicas de división varían de acuerdo con el tipo de planta. Algunas pueden ser simplemente separadas con las manos, mientras que otras pueden requerir el uso de herramientas como palas o machetes de jardín. El objetivo es crear nuevos individuos sin causar daños significativos al sistema radicular.

Después de la división, es crucial dar atención especial al replantado. Las nuevas plántulas deben ser plantadas en lugares preparados, con suelo rico en materia orgánica y buena drenaje. La irrigación inicial debe ser cuidadosa, manteniendo el suelo húmedo, pero no inundado, para favorecer el enraizamiento.

3. Realice podas de limpieza

La poda de limpieza en otoño es un arte que requiere conocimiento y delicadeza. No se trata simplemente de cortar, sino de evaluar cuidadosamente cada rama y su contribución a la salud general de la planta. El objetivo principal es eliminar elementos que puedan comprometer el desarrollo futuro de las plantas.

Las ramas muertas, enfermas o dañadas son las primeras en ser identificadas. Estas pueden ser puertas de entrada para enfermedades y plagas, comprometiendo no solo la planta individual, sino potencialmente todo el jardín. La inspección debe ser minuciosa, observando signos como grietas, manchas, hongos o crecimiento irregular.

Realice podas de limpieza en los arbustos
Save Realice podas de limpieza en los arbustos

Las herramientas utilizadas en la poda son tan importantes como la técnica. Tijeras de poda bien afiladas y desinfectadas garantizan cortes limpios, reduciendo el estrés para la planta y minimizando riesgos de infecciones. Cada corte debe ser hecho en un ángulo de 45 grados, justo arriba de una yema o ramificación, para favorecer la cicatrización y el crecimiento futuro.

Es fundamental evitar podas excesivas durante el otoño. El objetivo no es estimular nueva brotación, lo que podría dejar la planta vulnerable a las bajas temperaturas del invierno. Los cortes deben ser estratégicos, priorizando la salud y la estructura de la planta, sin provocar un crecimiento que la debilite en esta fase de preparación para el reposo invernal.

4. Analice su suelo

La análisis del suelo es un procedimiento a menudo descuidado, pero fundamental para el éxito de cualquier jardín. Contrario a lo que muchos piensan, realizar pruebas de suelo no es un proceso complejo ni extremadamente costoso. De hecho, representa una inversión inteligente en la salud a largo plazo de las plantas.

El proceso comienza con la recolección adecuada de muestras. Se recomienda recolectar muestras de diferentes áreas del jardín, teniendo en cuenta variaciones de suelo, luminosidad y tipo de cultivo. Las muestras deben ser recolectadas a profundidad, generalmente entre 10 y 20 centímetros, utilizando herramientas limpias para evitar la contaminación.

Existen diversos lugares donde se puede realizar el análisis, desde universidades y organismos de extensión rural hasta laboratorios particulares especializados. El informe proporcionado ofrecerá información detallada sobre el pH del suelo, niveles de nutrientes y posibles deficiencias.

La interpretación de los resultados es crucial. El pH del suelo, por ejemplo, influye directamente en la disponibilidad de nutrientes para las plantas. A menudo, la simple corrección del pH puede mejorar significativamente el desarrollo vegetal. La adición de caliza, por ejemplo, puede ser necesaria para neutralizar la acidez, un proceso que tarda algunos meses y por eso debe ser iniciado en otoño.

Además del pH, el informe indicará los niveles de nutrientes esenciales como nitrógeno, fósforo y potasio. Con base en esta información, es posible realizar fertilizaciones precisas, proporcionando exactamente lo que el suelo necesita para nutrir adecuadamente las plantas.

5. Fertilice

La fertilización de otoño representa una etapa crítica en el calendario del jardinero consciente. En contra del sentido común, que a menudo sugiere evitar la fertilización en esta estación, el otoño es en realidad un momento estratégico para nutrir el jardín, siempre que se haga de forma adecuada.

El secreto está en la elección de los nutrientes. Mientras que en primavera y verano priorizamos abonos ricos en nitrógeno para estimular el crecimiento de follajes, en otoño la estrategia cambia completamente. Este es el momento de enfocarse en los minerales que fortalecen estructuras y sistemas radiculares.

Los fertilizantes ricos en fósforo y potasio son los grandes aliados de esta estación. El fósforo fortalece el sistema radicular, preparando la planta para absorber nutrientes durante los meses más fríos.
El potasio refuerza la estructura celular de las plantas, aumentando su resistencia a enfermedades y a las bajas temperaturas del invierno.

Aplique fertilizantes ricos en fósforo y potasio en esta época.
Save Aplique fertilizantes ricos en fósforo y potasio en esta época.

La aplicación debe realizarse siguiendo las recomendaciones específicas para cada tipo de planta y suelo. La distribución uniforme alrededor de la zona de raíces, sin que el fertilizante entre en contacto directo con tallos y hojas, evita quemaduras y maximiza la absorción. En suelos más arenosos, la aplicación puede dividirse en dosis menores a lo largo del período, previniendo la lixiviación de los nutrientes.

Es importante destacar que los fertilizantes orgánicos, como harina de huesos (rica en fósforo) y cenizas de madera (fuente de potasio), son excelentes opciones para esta época del año, liberando nutrientes gradualmente y contribuyendo a la estructura del suelo a largo plazo.

6. Añada compuesto al suelo

La materia orgánica es el verdadero oro del jardinero, y el otoño ofrece una ventana ideal para enriquecer el suelo con este recurso precioso. Añadir compuesto en esta época proporciona beneficios que van mucho más allá de la simple nutrición de las plantas.

Al incorporar compuesto orgánico bien descompuesto al suelo, creamos una capa que funciona como un aislante térmico natural. Esta protección es particularmente valiosa durante el invierno, cuando las oscilaciones de temperatura pueden afectar negativamente a las raíces de las plantas. El fenómeno conocido como «geada negra», que ocurre cuando el suelo se congela y descongela repetidamente, causando el rompimiento de raíces, se reduce significativamente con una buena capa de materia orgánica.

La aplicación puede realizarse de diferentes formas, dependiendo del tipo de cultivo. Para canteiros de flores perennes y arbustos, una capa de 5 a 8 centímetros alrededor de las plantas, sin tocar los tallos, es ideal. En huertas y áreas de cultivo anual, el compuesto puede incorporarse en los primeros 15 centímetros de suelo a través de un ligero revolvimiento.

La adición de compuesto es importante en otoño.
Save La adición de compuesto es importante en otoño.

Sin embargo, es necesario tener cautela en jardines sujetos a alta humedad durante el invierno. En estos casos, una capa muy espesa de compost puede retener una humedad excesiva, creando condiciones favorables para el desarrollo de enfermedades fúngicas y la proliferación de babosas y caracoles. La solución es aplicar capas más delgadas y centrarse en compost bien madurado, que presenta menor retención de agua.

El otoño es también el momento perfecto para iniciar una nueva pila de compostaje, aprovechando las hojas y restos vegetales disponibles en abundancia en esta época. Esta práctica cierra el ciclo natural del jardín, transformando lo que sería descartado en un recurso valioso para la próxima temporada.

7. Plante flores anuales de otoño

Mientras muchas flores de verano se despiden, el otoño trae consigo la oportunidad de mantener el jardín colorido y vibrante con especies adaptadas a las temperaturas más suaves. El plantío de flores de otoño no solo mantiene la belleza del jardín, sino que también proporciona alimento para polinizadores tardíos.

Después de la limpieza de los parterres de verano, el suelo está listo para recibir nuevas plantas. La preparación adecuada incluye la incorporación de compost orgánico y, si es necesario, la corrección del pH según lo indicado en el análisis del suelo. Este cuidado inicial es crucial para el establecimiento exitoso de las nuevas plantas.

Época de plantar parterres de amor-perfecto y boca-de-león.
Save Época de plantar parterres de amor-perfecto y boca-de-león.

Entre las especies que florecen en esta época, destacan los crisantemos, con su impresionante diversidad de colores y formas; las caléndulas, que además de decorativas tienen propiedades medicinales; los ásteres, cuyas flores delicadas atraen a las mariposas; y los amores-perfectos, que pueden florecer durante todo el invierno en regiones de clima más suave.

La técnica de plantío debe respetar las necesidades específicas de cada especie. El espaciamiento adecuado es fundamental para garantizar una buena circulación de aire, reduciendo la incidencia de enfermedades fúngicas. La profundidad de plantío también merece atención, especialmente para especies con bulbos y tubérculos, que deben ser plantados siguiendo las orientaciones específicas para cada tipo.

La irrigación inicial debe ser generosa, garantizando el establecimiento de las raíces.
No obstante, a medida que las plantas crecen, es importante adaptarse a los horarios de riego en función de las condiciones climáticas del otoño, que generalmente cuenta con una mayor humedad natural y menor evaporación.

8. Alimenta a los pájaros y abejas

El otoño marca un período crítico para la fauna que habita o visita nuestros jardines. Con la reducción natural de las fuentes de alimento, proveer suplementación para pájaros y polinizadores no es solo un acto de amabilidad, sino una contribución significativa para la conservación de la biodiversidad urbana. Las abejas, en particular, enfrentan desafíos considerables en esta época.

Para los apicultores, el otoño es el momento de la última cosecha de miel antes del invierno, dejando reservas suficientes para la supervivencia de la colonia o suplementando con alimentación artificial cuando sea necesario. Con una suplementación proteica, la colmena crece y se fortalece durante el invierno, produciendo cosechas récord en la primavera y verano siguientes. Incluso aquellos que no poseen colmenas pueden ayudar, manteniendo en el jardín plantas que florecen en otoño, como ásteres, zinnias tardías y hierbas aromáticas.

¿Qué tal hacer un encantador hotel para insectos?
Save ¿Qué tal hacer un encantador hotel para insectos?

Para los pájaros, comederos estratégicamente posicionados pueden hacer toda la diferencia. Semillas de girasol, mijo y alpiste son opciones nutritivas que atraen una variedad de especies. Es importante mantener los comederos limpios y protegidos de la lluvia, previniendo el desarrollo de hongos que pueden ser perjudiciales para las aves. Evite usar restos de maíz o migas de pan, que, aunque atractivos, terminan atrayendo más palomas que aves silvestres. Las frutas que han madurado demasiado, como el plátano o la papaya, también son excelentes para atraer aves nativas.

Además de los comederos tradicionales, el propio diseño del jardín puede ser planificado para servir como fuente natural de alimento. Arbustos y árboles que producen bayas comestibles para las aves, como la amoreira y la aroeira, son adiciones valiosas al paisaje.La disponibilidad de agua limpia es otro aspecto frecuentemente negligenciado. Bebederos rasos y de fácil acceso, limpios regularmente, garantizan no solo hidratación, sino también oportunidades para que las aves se bañen, un comportamiento esencial para el mantenimiento de su plumaje.

9. Plante árboles y arbustos

El otoño representa, indiscutiblemente, la estación ideal para la plantación de árboles y arbustos. Las temperaturas moderadas y la humedad natural del suelo crean condiciones perfectas para el establecimiento de especies leñosas, permitiendo el desarrollo de raíces fuertes antes de la llegada de las estaciones más desafiantes. El secreto del éxito está en la planificación cuidadosa.

Antes incluso de adquirir un plantón, es fundamental analizar el espacio disponible, considerando el tamaño adulto de la planta, sus necesidades de sol o sombra, y cómo se integrará en el paisaje existente. Las especies nativas deben tener siempre preferencia, ya que están naturalmente adaptadas al clima y suelo locales, además de proporcionar hábitat y alimento para la fauna nativa.

Una buena época para plantar árboles y arbustos leñosos. Verifique siempre si es la mejor época para la especie que desea cultivar.
Save Una buena época para plantar árboles y arbustos leñosos. Verifique siempre si es la mejor época para la especie que desea cultivar.

La preparación del lecho de plantación merece atención especial. Idealmente, debe ser al menos el doble del tamaño del cepellón del plantón. El suelo extraído puede ser enriquecido con compost orgánico bien descompuesto, pero es importante evitar el uso excesivo de fertilizantes químicos, que pueden quemar las raíces jóvenes. El momento del trasplante debe ser cuidadosamente escogido, preferiblemente en días nublados o al final de la tarde, para minimizar el estrés hídrico.

Después de posicionar el plantón, el relleno del lecho debe hacerse por etapas, compactando ligeramente el suelo en cada capa para eliminar bolsas de aire, pero sin compactarlo en exceso. Una riega abundante justo después de la plantación es esencial, creando lo que los jardineros llaman «cuenca de irrigación» alrededor del plantón. En las semanas siguientes, el monitoreo de la humedad del suelo es crucial, manteniéndolo húmedo, pero no anegado. Algunas especies pueden beneficiarse de tutores temporales, especialmente en áreas sujetas a fuertes vientos.

10. Riegue las hojas

Las hojas que caen en otoño son frecuentemente vistas como un inconveniente por jardineros inexpertos, pero representan, en realidad, un recurso precioso para quienes comprenden los ciclos naturales. El manejo adecuado de estas hojas puede transformar un aparente problema en una solución sostenible para diversos aspectos del jardín. El rastrillado regular de las hojas va mucho más allá de la cuestión estética.

En céspedes, la eliminación es necesaria para evitar que el césped se ahogue y desarrolle enfermedades debido a la falta de luz y al exceso de humedad. En caminos y áreas pavimentadas, la limpieza previene accidentes causados por superficies resbaladizas, especialmente después de las lluvias.

Sin embargo, desechar o quemar estas hojas representa un desperdicio injustificable. Cuando se procesan adecuadamente, pueden ser transformadas en «oro negro» para el jardín. Una excelente opción es usarlas como cobertura muerta (mulch) en parterres donde el suelo está expuesto. Esta capa protege contra la erosión, mantiene la humedad, suprime malas hierbas y, al descomponerse, enriquece el suelo con nutrientes.

Rastrille las hojas del jardín.
Save Rastrille las hojas del jardín.

Para áreas más grandes o cantidad abundante de hojas, la compostaje es el destino ideal. Las hojas pueden combinarse con restos verdes de la cocina, creando un compost equilibrado. Triturar las hojas antes de compostarlas acelera significativamente el proceso de descomposición, transformándolas más rápidamente en un compost de alta calidad.

En jardines sujetos a problemas con babosas, caracoles o enfermedades fúngicas, el manejo debe ser más meticuloso. En estos casos, se recomienda eliminar completamente las hojas de áreas problemáticas, destinándolas a montones de compostaje caliente, donde las altas temperaturas eliminan posibles patógenos y huevos de plagas.

11. Recoja los bulbos de verano

El ciclo de las plantas bulbosas trae un ritmo particular al jardín, y el otoño marca el momento crucial para la recolección de los bulbos de floración estival. Especies como las dalias, calas de colores y gladiolos, que encantaron con sus colores vibrantes durante los meses cálidos, ahora necesitan ser cuidadosamente retirados del suelo para garantizar su supervivencia y floración en la próxima temporada. Dejarlos en dormancia en el suelo húmedo puede llevar a podreduras o ataques de brocas y orugas voraces.

El momento ideal para la recolección varía según la especie y la región, pero generalmente ocurre cuando la parte aérea de la planta comienza a amarillear y secarse naturalmente. Es importante respetar esta señal de la naturaleza, pues indica que el bulbo ha completado su ciclo de almacenamiento de nutrientes, estando listo para el período de dormancia.

La técnica de remoción requiere delicadeza. Utilizando un tenedor de jardinería, aparte cuidadosamente la tierra alrededor de la planta, manteniendo una distancia segura para no dañar las estructuras subterráneas. A medida que el bulbo queda expuesto, levántelo con gentileza, sacudiendo el exceso de tierra. En suelos muy compactados, puede ser necesario regar ligeramente el área un día antes, facilitando la extracción sin daños.

Después de la remoción, se inicia el importante proceso de curación y limpieza. Los bulbos deben dejarse a la sombra, en un lugar ventilado, por algunas horas para secar el exceso de humedad superficial. Luego, retire cuidadosamente la tierra adherida y las raíces resecas, preservando la estructura principal. Algunos jardineros experimentados recomiendan un baño rápido en solución fungicida natural, como té concentrado de canela, para prevenir el desarrollo de hongos durante el almacenamiento.

El almacenamiento adecuado es fundamental para la preservación. Cada especie tiene sus particularidades, pero la regla general es mantenerlos en un ambiente seco, fresco y ventilado. Cajas de cartón o bolsas de papel marrón son excelentes opciones, permitiendo la circulación de aire y absorbiendo eventuales excesos de humedad. La inspección quincenal durante el período de almacenamiento es una práctica recomendada, permitiendo la eliminación precoz de bulbos comprometidos antes de que contaminen a los demás.

12. Reduzca las irrigaciones

La gestión de la irrigación durante el otoño representa un punto de transición en el calendario del jardinero atento. Con la disminución natural de las temperaturas y el aumento de la humedad relativa del aire, las necesidades hídricas de las plantas cambian significativamente, exigiendo una adaptación en las prácticas de riego.

La reducción del volumen y frecuencia de la irrigación no debe ser abrupta, sino gradual, permitiendo que las plantas se adapten al nuevo régimen hídrico. Una buena estrategia es observar señales naturales: cuando las temperaturas comienzan a caer consistentemente y las lluvias se vuelven más frecuentes, es hora de iniciar la transición.

Para las plantas establecidas en suelo, la reducción puede comenzar disminuyendo la frecuencia del riego, manteniendo inicialmente el mismo volumen de agua. En las semanas siguientes, con la adaptación de las plantas, el volumen también puede ser reducido. Para plantas en macetas, que tienen una reserva limitada de agua, la reducción debe ser aún más cuidadosa, observando cuidadosamente señales de estrés hídrico.

Diferentes especies reaccionan de maneras distintas a esta transición. Plantas suculentas y adaptadas a climas secos generalmente responden bien a la reducción de la irrigación, entrando naturalmente en un estado de crecimiento más lento. Mientras que especies de follaje más tierno o originarias de ambientes húmedos pueden requerir una reducción más gradual y un monitoreo constante.
El otoño también es el momento ideal para hacer una revisión completa del sistema de riego. Filtros obstruidos, aspersores desalineados o tuberías con fugas deben ser identificados y corregidos. En regiones propensas a las heladas, es fundamental drenar completamente el sistema antes de las primeras caídas bruscas de temperatura, evitando daños causados por la congelación del agua en las tuberías.

13. Recolecta semillas, flores y hierbas para deshidratar

El jardín otoñal ofrece una abundancia de recursos que pueden ser conservados para uso durante las estaciones menos productivas. La recolección estratégica de semillas, flores y hierbas en este período no solo permite aprovechar al máximo la producción del jardín, sino que también garantiza material para el próximo ciclo de cultivo. La recolección de semillas es una práctica ancestral que conecta al jardinero con los ciclos naturales de vida.

Para obtener semillas de calidad, es esencial seleccionar plantas saludables y vigorosas, priorizando aquellas que mostraron características deseables como una floración abundante o resistencia a plagas. El punto ideal de recolección varía según la especie, pero generalmente ocurre cuando los frutos o cápsulas de semillas comienzan a secarse naturalmente.

Después de la recolección, las semillas deben pasar por un proceso de limpieza, eliminando restos de cáscaras, pétalos y otras impurezas. Luego, es fundamental secarlas completamente antes del almacenamiento, evitando el desarrollo de hongos. Recipientes herméticos como tarros de vidrio o sobres de papel, debidamente identificados con el nombre de la especie y la fecha de recolección, son ideales para el almacenamiento en un lugar fresco y seco.

Es tiempo de recolectar semillas y hierbas.
Save Es tiempo de recolectar semillas y hierbas.

La deshidratación de hierbas aromáticas en otoño asegura condimentos frescos durante todo el año. El momento ideal para la recolección es por la mañana, después de que el rocío haya secado, pero antes de que el sol esté intenso, preservando así los aceites esenciales. Pequeños racimos atados y colgados boca abajo en un lugar aireado y sombreado se secan naturalmente en pocos días.

Alternativamente, los deshidratadores eléctricos ofrecen un proceso más rápido y controlado. Las flores también pueden ser preservadas a través de la deshidratación, manteniendo formas y colores para arreglos y trabajos artesanales. Técnicas como la prensa entre páginas de libros pesados, la deshidratación con gel de sílice o simplemente colgándolas boca abajo ofrecen resultados distintos, adecuados para diferentes tipos de flores y propósitos.

14. Areje el césped

Los céspedes, a menudo el elemento central de muchos jardines, naturalmente sufren de compactación a lo largo del tiempo. Este fenómeno, agravado por el tráfico constante, dificulta la penetración de agua, aire y nutrientes hasta las raíces, comprometiendo la salud y la apariencia del césped. El otoño, con sus temperaturas suaves, ofrece la ventana ideal para realizar el proceso de aireación, revitalizando el suelo y fortaleciendo el césped.

La compactación se manifiesta a través de señales como la formación de charcos después de la lluvia, dificultad para el crecimiento del césped y presencia de musgo. En estas condiciones, las raíces no pueden desarrollarse adecuadamente, haciendo que el césped sea más susceptible a plagas, enfermedades y estrés durante períodos de sequía o frío intenso.

El proceso de aireación consiste básicamente en crear pequeños orificios en el suelo, permitiendo que aire, agua y nutrientes lleguen a las raíces. Para áreas pequeñas, herramientas manuales como tenedores aireadores o sandalias con clavos en la suela son soluciones prácticas y accesibles. El jardinero simplemente camina sobre el césped usando estas herramientas, creando perforaciones en cada paso.

La aireación de céspedes aún es una práctica poco común en Brasil, pero marca una gran diferencia.
Save La aireación de céspedes aún es una práctica poco común en Brasil, pero marca una gran diferencia.

En áreas mayores, equipos mecánicos como aireadores de tapón o de pin se hacen necesarios. Los aireadores de tapón, considerados más eficientes, remueven pequeños cilindros de suelo, que pueden dejarse sobre el césped para que se descompongan naturalmente, devolviendo nutrientes al sistema. Los aireadores de pin simplemente perforan el suelo, sin remover material.

Tras la aireación, es recomendable aplicar una capa fina de arena mezclada con turba o compuesto orgánico bien descompuesto, seguida de una fertilización específica para céspedes. Esta práctica, conocida como «top-dressing«, potencia los beneficios de la aireación, mejorando la estructura del suelo a largo plazo y proporcionando nutrientes esenciales para el fortalecimiento del césped antes del invierno. Nunca aplique tierra sobre los céspedes en otoño e invierno.

15. Cubra la piscina y espejos de agua

Las áreas acuáticas del jardín, ya sean piscinas ornamentales, espejos de agua o pequeños lagos, requieren cuidados específicos durante el otoño. Con la intensificada caída de hojas y el cambio en las condiciones climáticas, mantener estos espacios equilibrados y saludables se convierte en un desafío que requiere planificación y acciones preventivas. La acumulación de hojas en cuerpos de agua no solo representa un problema estético, sino principalmente un riesgo para la calidad del agua.

El proceso de descomposición consume oxígeno disuelto, pudiendo provocar la muerte de peces y otros organismos acuáticos. Además, el material en descomposición libera nutrientes que pueden desencadenar la eutrofización, un desequilibrio caracterizado por el crecimiento excesivo de algas. Para piscinas de uso recreativo, la cobertura con lona específica es la solución más eficiente durante el otoño, especialmente si el uso se reduce debido a las temperaturas más bajas.

Estas coberturas no solo impiden la entrada de hojas y desechos, sino que también reducen la evaporación y la pérdida de productos de tratamiento, representando ahorros a largo plazo. En estanques ornamentales y espejos de agua con vegetación y fauna, se pueden instalar redes de protección de malla fina ligeramente por encima de la superficie del agua, permitiendo la visualización del entorno acuático mientras bloquean la entrada de hojas. La inspección y limpieza regulares de estas redes son esenciales para mantener su eficacia.

El otoño también es el momento ideal para evaluar y realizar el mantenimiento de los sistemas de filtrado y bombeo. Las bombas, los filtros y los skimmers deben limpiarse y revisarse, garantizando su funcionamiento eficiente durante la temporada de mayor caída de hojas. En regiones sujetas a heladas, puede ser necesario retirar bombas y equipos sensibles o adoptar medidas específicas de protección contra la congelación.

16. Compre plantas

El otoño revela una interesante oportunidad económica para los jardineros perspicaces: es el período en que muchas florerías y viveros realizan promociones significativas, buscando renovar sus existencias antes del invierno. Esta coyuntura favorable permite adquirir plantas de calidad a precios reducidos, siempre que se observen algunos criterios fundamentales.

La primera regla es evaluar cuidadosamente la salud de las plantas en promoción. Raíces sanas, libres de podredumbres y bien desarrolladas son indicadores importantes, así como la ausencia de plagas y enfermedades visibles en la parte aérea. Una planta aparentemente sana pero con el sistema radicular comprometido rara vez logrará establecerse con éxito.

Esta época también es propicia para la adquisición de árboles y arbustos de mayor porte. Estas plantas, que generalmente representan una inversión considerable, pueden encontrarse con descuentos significativos durante las liquidaciones de otoño. Además de la economía, la plantación en esta estación favorece el establecimiento antes del período de dormancia del invierno.

Una buena época para encontrar promociones.
Save Una buena época para encontrar promociones.

Las plantas perennes, especialmente aquellas que ya están floreciendo, merecen una atención especial. Un ejemplar en floración permite verificar si la coloración y la forma de las flores corresponden exactamente a lo deseado, evitando sorpresas en la próxima temporada de floración. Además, observar el comportamiento de la planta en plena floración proporciona información valiosa sobre su vigor y resistencia.

La planificación es esencial para aprovechar las ofertas estacionales sin cometer excesos. Se recomienda tener una lista de especies deseadas y espacios disponibles en el jardín antes de visitar los establecimientos. Esta preparación evita compras impulsivas de plantas que, aunque atractivas y económicas, no encontrarán un lugar adecuado en el diseño del jardín o en las condiciones específicas disponibles.

17. Control de Plagas en Otoño

El otoño trae consigo plagas específicas que pueden perjudicar su jardín durante esta estación y comprometer la salud de las plantas para la próxima primavera. Un control efectivo en este período es fundamental, considerando los cambios graduales de temperatura y humedad.

Los cambios climáticos durante el otoño crean condiciones favorables para diversas plagas. La transición estacional puede dejar algunas plantas más vulnerables, convirtiéndolas en blancos fáciles para organismos oportunistas. Identificar y controlar estos invasores tempranamente evita daños mayores a su jardín.

Esté especialmente atento a cochinillas, pulgones y ácaros que tienden a proliferar en plantas debilitadas o estresadas por el cambio de estación. Las babosas y caracoles aprovechan la humedad elevada característica de muchas regiones en esta época. Las orugas y otros insectos masticadores pueden dañar las últimas foliaciones antes de completar sus ciclos. Examine regularmente la parte inferior de las hojas y los tallos de las plantas, especialmente después de las lluvias de otoño.

Manténgase alerta a las plagas.
Save Manténgase alerta a las plagas.

Para control natural, incentive la presencia de depredadores beneficiosos como mariquitas, aves y escarabajos, que ayudan en el equilibrio del ecosistema del jardín.
Las pulverizaciones de agua con jabón neutro son especialmente eficaces contra los pulgones cuando se aplican en las horas más frescas del día. Las infusiones de ajo, neem o pimienta ofrecen una protección eficiente contra diversas plagas. Para las babosas, que pueden ser un problema persistente en suelos húmedos, considere trampas con cerveza o barreras físicas alrededor de las plantas susceptibles.

Cuando sea necesario utilizar productos, opte por insecticidas orgánicos con ingredientes naturales. Las formulaciones a base de aceites esenciales funcionan bien, pero deben aplicarse con moderación en las horas más frescas para evitar daños a las plantas. El jabón potásico es particularmente efectivo contra las plagas de cuerpo blando, mientras que la tierra de diatomeas ofrece protección duradera en condiciones de baja humedad. Aplique estos productos preferiblemente al final de la tarde, cuando las temperaturas son más suaves.

Prevenir infestaciones se vuelve aún más importante en otoño. Elimine prontamente las plantas enfermas o muy infestadas para evitar que se conviertan en focos de diseminación. Evite acumular exceso de materia orgánica en descomposición cerca de las plantas sensibles, ya que puede atraer plagas no deseadas. Mantenga el jardín razonablemente limpio de hojas caídas, que pueden crear microambientes ideales para el desarrollo de hongos y bacterias perjudiciales.

18. Preparación para el Invierno

Preparar adecuadamente su jardín para el invierno durante el otoño garantizará que sus plantas sobrevivan bien a los períodos más desafiantes y estén listas para florecer en primavera. El otoño es el momento ideal para implementar medidas protectoras que ayudarán a las plantas a enfrentar las condiciones de los meses siguientes.

La protección de plantas más sensibles debe considerar tanto posibles caídas de temperatura como períodos secos. Prepare un sistema de protección que pueda ser implementado cuando sea necesario. El tejido no tejido (TNT) hortícola ligero es una excelente opción, ya que permite el paso de aire y luz mientras ofrece protección contra las heladas. Mantenga el material a mano para cubrir plantas sensibles cuando haya previsión de frentes fríos.

Las técnicas de cobertura del suelo deben ser implementadas mientras el suelo aún guarda calor residual del verano. Aplique una capa moderada de mulch (3-5 cm) alrededor de las plantas perennes, utilizando materiales como cortezas de árboles o hojas secas trituradas. Esta capa ayudará a mantener la humedad del suelo durante períodos secos y protegerá las raíces de oscilaciones térmicas. En áreas propensas a humedad excesiva, opte por coberturas más ligeras para evitar el desarrollo de hongos.

La paja ayuda a mantener el suelo caliente.
Save La paja ayuda a mantener el suelo caliente.

Los cuidados con plantas en maceta requieren atención especial en otoño. Posiciónalas en lugares donde estén protegidas de vientos fríos y de la exposición directa a lluvias intensas o heladas ocasionales. Reduce gradualmente la frecuencia de riego, pero monitorea cuidadosamente para evitar el secado completo del sustrato durante períodos secos o días inesperadamente calurosos. Considera agrupar las macetas para crear un microclima más estable y facilitar el cuidado durante el invierno.

Las estrategias de supervivencia para el jardín incluyen ajustes en la irrigación otoñal. Reduce gradualmente la cantidad de agua suministrada a las plantas, pero mantén un programa regular adaptado a las condiciones climáticas. Supervisa el pronóstico del tiempo y prepárate para proporcionar riego suplementario durante períodos secos prolongados. Para plantas de hoja perenne, considera aplicar antitranspirantes solo si hay previsión de vientos fuertes y secos, ya que en condiciones normales, estos productos pueden ser innecesarios.

19. Compostaje en Otoño

El otoño ofrece condiciones ideales para el compostaje, con abundancia de materiales orgánicos y temperaturas que todavía favorecen la actividad microbiana. Este es el momento perfecto para aprovechar los residuos del jardín y transformarlos en un recurso valioso para la próxima temporada de crecimiento.

La caída de hojas, junto con los restos de cultivos de verano, proporciona excelente materia prima para crear un compost rico y nutritivo. El proceso de descomposición ocurre naturalmente durante los meses siguientes, permitiendo la obtención de compost maduro precisamente cuando sea más necesario en primavera.

Para un aprovechamiento eficiente de los residuos, recolecta hojas caídas, restos de poda, plantas anuales que completaron su ciclo, y restos de cocina como cáscaras de frutas y vegetales. Todos estos materiales son excelentes para el compostaje. Evita incluir plantas con signos evidentes de enfermedades o plagas, semillas de malas hierbas y materiales tratados con productos químicos persistentes.

Las técnicas de compostaje otoñal deben aprovechar las condiciones aún favorables de esta estación. Alterna capas de materiales ricos en nitrógeno (como recortes de césped fresco y restos de vegetales) con materiales ricos en carbono (como hojas secas y ramas). La abundancia de hojas secas en otoño permite equilibrar fácilmente los materiales más húmedos y ricos en nitrógeno que tienden a acumularse en la cocina.

La mantenimiento del montón de compostaje requiere atención regular durante el otoño. La humedad debe ser monitoreada periódicamente, manteniendo la pila húmeda como una esponja ligeramente exprimida, pero nunca empapada. Posicione el compostador en un lugar que reciba algo de luz solar para mantener las temperaturas favorables a la descomposición. Revuelva la pila cada dos semanas para oxigenar el material y redistribuir la humedad. Aunque el compostaje se desacelera con la caída de las temperaturas, el proceso iniciado en otoño continuará lentamente durante los meses más fríos.

El uso del compost producido durante este período será ideal para el inicio de la primavera, cuando muchas plantas inician su ciclo de crecimiento activo. El compost maduro puede ser aplicado como acondicionador de suelo en parterres de plantas ornamentales, incorporado en hoyos de plantación para nuevos ejemplares o utilizado para enriquecer mezclas para macetas. El compost orgánico es particularmente valioso por mejorar la estructura del suelo, aumentar la capacidad de retención de agua y nutrientes, y disponerlos gradualmente para las plantas.

20. Jardinería Sostenible

El otoño proporciona condiciones ideales para implementar o mejorar prácticas de jardinería sostenible que benefician no solo a su jardín, sino también al medio ambiente en general. Las temperaturas más templadas hacen que el trabajo en el jardín sea más agradable, permitiendo la ejecución de proyectos que serían incómodos durante el calor intenso del verano.

Este es un momento ideal para replantear prácticas y establecer sistemas que promuevan la sostenibilidad a largo plazo en su espacio verde. Las condiciones del otoño permiten trabajos de reestructuración e instalación de nuevos elementos que mejorarán el desempeño ecológico del jardín durante todo el año.

Las prácticas ecológicas pueden ser implementadas con gran eficacia en esta estación. Reduzca o elimine el uso de químicos sintéticos, sustituyéndolos por alternativas orgánicas para control de plagas y fertilización. El otoño es un periodo excelente para implementar sistemas de captación de agua de lluvias estacionales, creando reservas para períodos más secos. Aproveche las temperaturas agradables para realizar trabajos manuales en el jardín, minimizando el uso de equipos movidos a combustibles fósiles.

La conservación de la biodiversidad debe ser una prioridad en las tareas de otoño. Deje áreas seleccionadas del jardín con hojas caídas para albergar insectos beneficiosos durante los meses siguientes. Instale casas para aves, bebederos y hoteles de insectos que ofrecerán soporte a la fauna local durante todo el año. La planificación para la inclusión de plantas nativas es especialmente importante en el otoño, cuando muchas especies pueden ser fácilmente establecidas antes de los meses más desafiantes.
Considere incluir especies que florezcan en distintas épocas del año, asegurando recursos continuos para los polinizadores.

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El uso eficiente de recursos es aún más relevante a medida que se acercan estaciones potencialmente más secas o húmedas. Aproveche el otoño para instalar o mejorar sistemas de riego por goteo, que ahorran agua y la dirigen directamente a las raíces de las plantas.

Aplique técnicas de cubierta del suelo que no solo reducen la evaporación, sino que también protegen contra el impacto de lluvias ocasionales intensas. Evalúe la viabilidad de utilizar energía solar para la iluminación del jardín o para alimentar pequeñas bombas de agua en fuentes o sistemas de riego. El otoño es el período ideal para planear e iniciar proyectos de agricultura urbana.

Prepare camas de cultivo para los próximos meses, aprovechando las condiciones aún favorables para establecer estructuras y mejorar el suelo. Planee la rotación de cultivos considerando las características estacionales y las necesidades nutricionales de diferentes plantas. Considere la instalación de estructuras de protección como pequeñas invernaderos o túneles bajos que permitirán extender la temporada de cultivo de diversas especies. Estas estructuras, instaladas en otoño, estarán listas para uso inmediato cuando sean necesarias.

¿Empezamos?

La atención dedicada al jardín durante el otoño establece las bases para un espacio verde saludable y vibrante en las estaciones siguientes. Esta inversión de tiempo y esfuerzo trae recompensas significativas cuando las temperaturas vuelven a subir y las plantas reinician su ciclo de crecimiento activo.

Los cuidados en otoño no son solo tareas de mantenimiento, sino que representan una oportunidad estratégica para preparar el espacio para los ciclos siguientes, aprovechando condiciones de trabajo agradables y la abundancia de materiales orgánicos naturales. Esta aproximación preventiva y preparatoria es la esencia de una jardinería exitosa.

El resumen de los principales cuidados destaca la importancia de adaptar prácticas tradicionales a las condiciones específicas de su jardín. La limpieza selectiva, manteniendo algunas áreas con cobertura natural, protege el suelo de la exposición directa y alberga fauna benéfica. La protección estratégica de plantas sensibles, con sistemas que puedan ser implementados cuando sea necesario, garantiza su supervivencia durante períodos desafiantes.

El control preventivo de plagas, la fertilización adecuada con énfasis en compuestos orgánicos, y la preparación del suelo para resistir a condiciones variables completan el conjunto esencial de tareas de otoño.

Los beneficios de un mantenimiento preventivo realizado en otoño se extienden por todo el ciclo anual. Los jardines bien preparados sufren menos con enfermedades y plagas, y las plantas presentan un crecimiento más uniforme cuando reciben los cuidados adecuados durante esta transición estacional. El trabajo continuo y moderado a lo largo del otoño evita la necesidad de intervenciones intensivas y emergenciales en otras épocas del año, permitiendo que disfrutes más de tu espacio verde.

La preparación otoñal para la primavera incluye la planificación cuidadosa, selección de plantas adaptadas a las condiciones locales, reorganización de parterres para mejor aprovechamiento del sol y sombra, e incorporación de mejoras estructurales como sistemas de drenaje eficientes. Estas medidas permiten un florecimiento exuberante en los primeros días más cálidos del año. Las semillas y bulbos plantados en otoño serán las primeras manifestaciones coloridas de la nueva estación, recompensando tu dedicación con un espectáculo de renovación.

El jardín es un organismo vivo en constante transformación, respondiendo a las sutilezas climáticas con vigor cuando es adecuadamente cuidado. Los esfuerzos dedicados durante el otoño garantizan no solo la supervivencia de las plantas durante los meses siguientes, sino principalmente promueven un jardín más resiliente, sostenible y armonioso con los ciclos naturales de tu región.

Acerca de Raquel Patro

Raquel Patro es paisajista y fundadora de Planterista.com. Desde 2006 desarrolla contenidos especializados en plantas y jardines, ya que cree que todo el mundo, ya sean aficionados o profesionales, debería tener acceso a contenidos de calidad. Como geek, le gustan los libros, la ciencia ficción y la tecnología.