A Orquídea Cooktown (Dendrobium bigibbum) es una orquídea epífita de gran popularidad, ampliamente cultivada y comercializada en todo el mundo. Nativa de regiones tropicales de Oceanía, sus flores son coloridas, vistosas y aportan vida y elegancia a cualquier ambiente. Curiosamente, a pesar de que el nombre popular “Orquídea Mariposa Malva” o «Dendrobium tipo Phalaenopsis» sugiere un híbrido con Phalaenopsis, se trata de un Dendrobium, no de un híbrido entre los dos géneros. La asociación viene de la apariencia de las flores, que recuerdan a las falenopsis por su forma redondeada, por el labelo destacado y por su aspecto tropical exuberante.
Esta orquídea, que forma parte del grupo de dendrobios con hojas persistentes, es valorada no solo por su belleza sino también por su adaptabilidad. Es una de las opciones preferidas tanto para cultivo en macetas decorativas como para flor de corte, debido a la durabilidad y al impacto visual de sus inflorescencias. A diferencia de otras orquídeas que pierden sus hojas en los pseudobulbos más antiguos, la Orquídea Cooktown mantiene su follaje, lo que contribuye a su atractivo ornamental durante todo el año, siempre que las condiciones de cultivo sean ideales, principalmente en lo que se refiere a las temperaturas más cálidas que tanto aprecia.
Origen, hábitat y etimología
Nativa de la franja tropical de Oceanía, la Orquídea Cooktown ocurre de forma natural desde las Islas Tanimbar y el sur de Nueva Guinea hasta el norte de Queensland, en Australia, especialmente en la región de la península de Cabo York. En su hábitat, se desarrolla como epífita, fijada a los troncos y ramas de árboles, o como litófita, creciendo sobre rocas y afloramientos expuestos. Se encuentra en ambientes tropicales de clima estacionalmente seco, como matorrales costeros, formaciones abiertas, áreas rocosas y bosques sujetos a alternancia entre períodos húmedos y secos.

El nombre del género, Dendrobium, deriva del griego “dendron”, que significa árbol, y “bios”, vida, una referencia a su hábito epífito, característico de muchas especies de este género que viven sobre otras plantas. El epíteto específico, bigibbum, viene del latín “bi-” (dos) y “gibbus” (joroba o hinchazón). El nombre hace referencia a la base de la flor, donde el pie de la columna se proyecta y, junto con los sépalos laterales, forma una estructura saliente, con apariencia abultada o doblemente protuberante. Es esta conformación floral, más que los pseudobulbos o la semejanza con Phalaenopsis, la que habría inspirado la elección del nombre de la especie.
Uso ornamental de la Orquídea Cooktown
La Orquídea Cooktown es una planta de fuerte atractivo ornamental, valorada principalmente por su floración vistosa, duradera y elegante. Sus tallos erectos, con flores bien distribuidas y colores intensos, la convierten en una excelente opción para la decoración de interiores bien iluminados, balcones cubiertos, salas, vestíbulos, recepciones, oficinas y ambientes comerciales. A diferencia de muchas plantas usadas en el paisajismo tradicional, su impacto no está en el volumen del follaje o en la formación de masas, sino en la presencia marcada de las flores, que funcionan casi como un arreglo vivo.
En macetas, la Orquídea Cooktown se destaca sobre aparadores, mesas laterales, bancadas, cachepots decorativos y pedestales, especialmente durante la floración. Su porte vertical y relativamente ordenado facilita su uso en composiciones contemporáneas, tropicales o minimalistas, e incluso en el Urban Jungle, sin ocupar tanto espacio lateral. También se utiliza bastante en arreglos florales y decoraciones temporales, pues sus flores tienen buena durabilidad y mantienen una apariencia sofisticada por varios días cuando se manejan adecuadamente. Es una opción sofisticada y elegante para novias, donde puede entrar en ramos, boutonnière y peinados elaborados.

En el jardín, su uso es más puntual. La Orquídea Cooktown puede cultivarse en orquidarios, balcones protegidos, jardines verticales de orquídeas, jardines de invierno, celosías, pérgolas claras y composiciones con troncos, placas de madera o soportes que valoren su hábito epífito. También puede fijarse en árboles de copa alta y rala, siempre que el lugar ofrezca abundante luminosidad, ventilación y protección contra el exceso de humedad acumulada. En este contexto, actúa como punto de color e interés, destacándose durante la floración.
Combina bien con otras orquídeas de cultivo similar, bromelias, helechos más resistentes, anturios, filodendros compactos y follajes tropicales de textura marcada. Lo ideal es evitar que plantas muy voluminosas escondan sus varas florales, pues el principal valor de la Orquídea Cooktown está justamente en la arquitectura vertical de la floración. Así, ya sea en interiores, balcones o jardines protegidos, debe tratarse como una pieza de destaque: una orquídea de presencia limpia, tropical y elegante, capaz de transformar el ambiente sin necesidad de competir por espacio.
Cómo cuidar la Orquídea Cooktown: guía de cultivo
- Luz: La Orquídea Cooktown prefiere luz intensa, pero siempre filtrada o indirecta. Puede tolerar el sol directo de la mañana o del final de la tarde, que es más suave. En condiciones de luz muy baja, la planta puede sobrevivir, pero la floración se verá significativamente comprometida o será inexistente. Una buena luminosidad es fundamental para estimular el desarrollo de las varas florales.
- Sustrato: Como epífita, la Orquídea Cooktown no requiere suelo tradicional. El sustrato ideal debe ser aireado, ofrecer drenaje rápido y, al mismo tiempo, retener suficiente humedad para las raíces. Una mezcla típica y eficaz para orquídeas epífitas incluye cortezas de árboles (como pino compostado), carbón vegetal en trozos y chips o fibra de coco. El pH ideal para este sustrato varía entre 5.5 y 6.5.
- Riego: El régimen de riegos es crucial para la floración de la Orquídea Cooktown. Durante el período de crecimiento activo, que ocurre en primavera y verano, los riegos deben ser abundantes y regulares, permitiendo que el sustrato se seque ligeramente entre un riego y otro. Después de la maduración de los nuevos pseudobulbos, especialmente en los meses más fríos o secos, reduce gradualmente los riegos y suspende o disminuye la fertilización, manteniendo solo la humedad suficiente para evitar un marchitamiento intenso de los pseudobulbos. Cuando comience la floración, vuelve a regar abundantemente y disminuye otra vez después de que termine la floración, hasta la aparición de nuevos brotes. En períodos de riego restringido, el uso de un atomizador con agua (o un humidificador ambiental) sobre las hojas y raíces expuestas es esencial para mantener la humedad ambiental necesaria, sin encharcar el sustrato ni dejar que el agua se acumule en las axilas de las hojas.
- Clima: Esta orquídea demanda temperaturas cálidas y es sensible a las bajas temperaturas y a las heladas. La temperatura diurna ideal varía entre 20°C y 30°C. En cuanto a la temperatura nocturna, es importante que no baje de 15°C en invierno y 17°C en verano, para asegurar el desarrollo saludable y la inducción floral de la planta.
- Humedad del aire: La Orquídea Cooktown se beneficia de una alta humedad relativa del aire, idealmente entre 50% y 80%, especialmente en climas más secos. Para aumentar la humedad en ambientes interiores, puedes usar humidificadores o colocar bandejas con piedras y agua evaporándose debajo de la maceta, siempre que la maceta no quede en contacto directo con el agua.
- Fertilización: La fertilización debe adaptarse a las fases de crecimiento de la planta. Durante el período de crecimiento vegetativo (primavera/verano), utiliza una fórmula NPK específica para orquídeas, como 20-20-20 o 10-10-10, preferentemente con micronutrientes, aplicando una dosis reducida (aproximadamente 1/4 de la recomendada por el fabricante) cada 15 a 30 días. En el período de floración, cambia a un NPK con mayor contenido de fósforo, como 10-30-20 o 4-14-8, para estimular la formación y apertura de las flores, manteniendo la misma frecuencia. Es posible utilizar tanto fertilizantes líquidos de liberación rápida, aplicados en el riego o de forma foliar (en baja concentración), como abonos orgánicos de liberación lenta, como pastillas o sobres específicos para orquídeas.
- Poda: La poda en la Orquídea Cooktown es mínima y se centra en la eliminación de flores y varas florales que ya se secaron, para mantener la estética y dirigir la energía de la planta. Los pseudobulbos viejos, aunque pierdan las hojas, deben mantenerse mientras estén verdes y firmes, pues siguen almacenando agua y nutrientes esenciales para la planta. Retíralos solo si están completamente secos, blandos o presentan señales de enfermedad.
- Trasplante: La Orquídea Cooktown no debe trasplantarse con frecuencia innecesaria, pues suele florecer mejor cuando está bien acomodada en macetas relativamente pequeñas. El trasplante se indica cuando el sustrato comienza a descomponerse, compactarse o retener agua en exceso, cuando las raíces están muy deterioradas o cuando la planta ya superó claramente el límite de la maceta. En general, esto ocurre cada dos o tres años. El mejor momento es justo después de la floración o al inicio de la emisión de nuevos brotes y raíces. Evite vasos grandes demais, pois el exceso de sustrato húmedo alrededor de las raíces favorece pudriciones y puede retrasar el crecimiento y la floración.
- Cuidados específicos de la especie: Por ser un dendrobio del tipo denphal, la planta mantiene pseudobulbos erectos, hojas persistentes por bastante tiempo y raíces que exigen excelente aireación. Después de la maduración de los nuevos pseudobulbos, especialmente en los meses más fríos o secos, los riegos y la fertilización deben reducirse, pero sin someter a la planta a una sequía extrema. Este descanso moderado ayuda a respetar el ciclo natural de la especie y favorece floraciones más consistentes. Los pseudobulbos viejos, incluso si son menos vistosos o están parcialmente sin hojas, deben preservarse mientras estén firmes, pues funcionan como reservas de agua y nutrientes para la mata.

Cómo hacer mudas de la Orquídea Cooktown
La multiplicación de la Orquídea Cooktown es accesible para el cultivador doméstico a través de algunos métodos. El más común y eficiente es la división de mata, que debe realizarse después de la floración. En este proceso, la planta adulta se separa con cuidado, y cada nueva muda debe conservar al menos tres pseudobulbos maduros, conectados al rizoma y con un buen sistema radicular, garantizando la vitalidad de la nueva planta. Esa cantidad mínima de pseudobulbos asegura que la muda tenga reservas suficientes para establecerse y crecer. Intentar hacer mudas con menos pseudobulbos es una apuesta arriesgada, que cuesta años de crecimiento de tus plantas.
Otra forma de propagación ocurre a través de los keikis, que son pequeñas plantas hijas que ocasionalmente surgen en los nudos de los pseudobulbos. Para retirar un keiki, espera a que desarrolle raíces de al menos 5 cm de longitud. Con cuidado, sepáralo de la planta madre y plántalo en un sustrato propio para orquídeas, como corteza de pino o chips de coco. La propagación por semillas, sin embargo, es extremadamente difícil en casa, pues las semillas diminutas de las orquídeas no poseen endospermo y dependen de hongos micorrízicos para germinar, lo que exige técnicas de cultivo de tejidos en laboratorio. A gran escala comercial, se utiliza la propagación por meristemo para producir clones idénticos y sanos.
Descripción botánica de la Dendrobium bigibbum
La Dendrobium bigibbum es una orquídea simpodial, de hábito epífito o litófito, formando matas estrechas. Sus pseudobulbos, también llamados cañas, son cilíndricos, rígidos y pueden medir de cerca de 20 a 120 cm de longitud, aunque muchas plantas cultivadas en maceta permanecen en torno a 30 a 80 cm. Las varas florales, arqueadas o suberectas, pueden añadir 20 a 40 cm más al conjunto, dando a la planta un aspecto vertical y elegante durante la floración.

Las raíces son adventicias, numerosas y emitidas a partir de la base de los pseudobulbos y del rizoma corto. Como ocurre en muchas orquídeas epífitas, están revestidas por velamen, tejido esponjoso y blanquecino que ayuda en la absorción rápida de agua, en la protección contra la desecación y en la fijación de la planta sobre troncos, rocas o sustratos muy aireados. Esta adaptación es coherente con su crecimiento natural sobre árboles y afloramientos rocosos, y no en suelo compacto.
Su estructura es típica de los dendrobios de caña rígida, con pseudobulbos erectos, cilíndricos a ligeramente fusiformes, rígidos, verdes a violáceos cuando son jóvenes, pudiendo volverse más arrugados con la edad. En descripciones botánicas, estos pseudobulbos pueden alcanzar desde cerca de 20 cm hasta más de 1 m de longitud, aunque las plantas cultivadas en maceta con frecuencia permanecen más pequeñas. El rizoma es corto y rastrero, conectando los pseudobulbos entre sí y permitiendo el crecimiento gradual y lateral de la mata.
Las hojas se disponen principalmente en la mitad o en el tercio superior de los pseudobulbos, en número generalmente reducido por tallo. Tienen forma ovada a lanceolada, ápice agudo, textura coriácea a ligeramente carnosa y color verde, a veces con tonalidad violácea en los bordes o en la superficie. Miden, en promedio, de 8 a 15 cm de longitud, aunque hay variación entre formas y cultivares. La venación es paralelinervia.
La inflorescencia es un racimo terminal o lateral, que surge a partir de la porción superior de los pseudobulbos maduros. Las varas florales son arqueadas, suberectas o casi horizontales, generalmente sin hojas, y pueden llevar desde pocas flores hasta cerca de 20 flores, según la variedad, la edad de la planta y las condiciones de cultivo. Las flores son persistentes para los estándares de las orquídeas, permaneciendo abiertas durante cerca de cuatro a ocho semanas, con mayor duración en ambientes protegidos del calor excesivo, la lluvia directa y el viento seco.

La floración ocurre principalmente en los meses más cálidos, aunque el período exacto varía según el origen genético de la planta, el clima local y el manejo.
En su área de ocurrencia natural, hay registros de floración en diferentes meses del año, y en cultivo bien llevado la planta puede florecer más de una vez o presentar floraciones fuera del período más común. Las flores individuales son duraderas, una característica muy valorada tanto en macetas como en arreglos florales.
Las flores son grandes, vistosas, resupinadas y generalmente miden de 3 a 7 cm de diámetro, dependiendo de la variedad y del cultivar. Los sépalos y pétalos son libres, amplios, ligeramente recurvados y de textura satinada, en tonos de lila, morado, magenta, rosa púrpura o lavanda, con formas blancas o casi blancas menos comunes. El labelo es trilobado, más oscuro que los demás segmentos florales, con lóbulos laterales erectos que envuelven parcialmente la columna y un lóbulo medio expandido. En lugar de solo “dos callos”, las descripciones botánicas mencionan crestas o quillas en el disco del labelo, con frecuencia con pilosidad en la región central, un detalle importante para la identificación floral.
Como en las demás orquídeas, los órganos reproductivos masculinos y femeninos están reunidos en una estructura llamada columna. Las flores son bisexuadas y zigomorfas, con el labelo actuando como la parte más especializada de la flor. Su forma, coloración contrastante y superficie diferenciada contribuyen a la atracción y orientación de polinizadores.
Después de la fecundación, la planta forma frutos del tipo cápsula dehiscente, alargados, inicialmente verdes y luego secos cuando maduran. Al abrirse, liberan numerosas semillas diminutas, como polvo, adaptadas a la dispersión por el viento. Como es característico de las orquídeas, estas semillas prácticamente no tienen reservas nutritivas y, en el ambiente natural, dependen de la asociación con hongos micorrízicos compatibles para germinar e iniciar su desarrollo.

Principales variedades y cultivares
- Dendrobium bigibbum var. bigibbum: es la variedad típica de la especie, asociada a flores generalmente lilas, rosadas o púrpuras, con porte variable y pseudobulbos erectos. Suele presentar una mancha más clara o blanquecina en la región central del labelo, característica citada en descripciones del complejo. Representa bien el aspecto clásico de la Orquídea Cooktown silvestre.
- Dendrobium bigibbum var. superbum: es una de las variedades más ornamentales e históricamente importantes, asociada a la llamada Orquídea Cooktown, emblema floral de Queensland. Presenta flores grandes, vistosas, generalmente en tonos de lila, magenta o púrpura, sin la mancha blanca central evidente en el labelo. Es una de las formas más relevantes para la horticultura y para la formación de los dendrobios tipo denphal cultivados actualmente.
- Dendrobium bigibbum var. compactum: corresponde a plantas de crecimiento más bajo y compacto, muchas veces asociadas a hábito litófito, es decir, creciendo sobre rocas. Su porte reducido es interesante desde el punto de vista ornamental, pues favorece el cultivo en macetas pequeñas, colecciones domésticas y espacios limitados, sin perder la apariencia típica de las flores del grupo.
- Dendrobium bigibbum var. schroederianum: variedad asociada a las Islas Tanimbar, en Indonesia, y menos común en el cultivo popular. Se distingue por variaciones florales propias dentro del complejo, siendo más relevante en colecciones botánicas, estudios taxonómicos y cultivo especializado que en el mercado común de plantas ornamentales.
- Formas blancas, alba o album: plantas con flores blancas o casi blancas son muy apreciadas por su aspecto limpio y elegante. Sin embargo, es mejor tratarlas como formas de color o selecciones hortícolas, y no simplemente como el cultivar Dendrobium bigibbum ‘Album’. Nombres antiguos como Dendrobium phalaenopsis var. album aparecen hoy como sinónimos en bases taxonómicas, mientras que en el comercio “alba” y “album” suelen usarse de manera más amplia para indicar flores sin la pigmentación púrpura típica.
- Híbridos tipo denphal: gran parte de las plantas vendidas en floristerías como Orquídea Cooktown no corresponde exactamente a la especie silvestre, sino a híbridos derivados de Dendrobium bigibbum y de especies cercanas de la sección Phalaenanthe. Estos híbridos fueron seleccionados para presentar flores más grandes, varas más llenas, porte más compacto, mayor durabilidad floral y una amplia paleta de colores, incluyendo blanco, rosa, lila, magenta, morado, bicolores y tonos casi azulados.
Plagas, enfermedades y soluciones
A Orquídea Cooktown, como muchas orquídeas cultivadas en macetas, puede ser atacada por plagas y enfermedades, especialmente cuando hay poca ventilación, exceso de humedad, sustrato degradado o introducción de plantas contaminadas en la colección. Entre las plagas más comunes están las cochinillas de caparazón y las cochinillas algodonosas, que se fijan en hojas, pseudobulbos, axilas foliares y raíces, succionando la savia de la planta. También pueden aparecer pulgones, trips, moscas blancas y ácaros, como la araña roja. Las babosas y los caracoles atacan principalmente brotes nuevos, puntas de raíces y flores, y son más frecuentes en ambientes húmedos.
El control comienza con la inspección regular y el aislamiento de la planta afectada. Las infestaciones leves pueden reducirse con la remoción manual, la limpieza de las partes atacadas y la aplicación cuidadosa de jabón insecticida, aceite hortícola, aceite de neem o insecticidas registrados para plantas ornamentales, siempre siguiendo la etiqueta. En el caso de cochinillas y escamas, suelen ser necesarias reaplicaciones, porque los huevos y las ninfas pueden permanecer escondidos. Para babosas y caracoles, la recolección nocturna, la higiene del cultivo y las cebas apropiadas, especialmente a base de fosfato de hierro, son las medidas más indicadas.
Entre las enfermedades, destacan las pudriciones causadas por hongos y oomicetos, como la pudrición negra asociada a Phytophthora spp. y Pythium spp., además de las manchas foliares causadas por hongos como Cercospora spp. y Colletotrichum spp. La prevención es la mejor estrategia: mantén el sustrato bien drenado, evita el encharcamiento, reduce el agua acumulada en las hojas y garantiza una buena circulación de aire. En casos de manchas o pudriciones, aísla la planta, retira las partes comprometidas con una herramienta esterilizada y utiliza fungicidas apropiados, como productos cúpricos o sistémicos, cuando sea necesario.
Las enfermedades bacterianas pueden aparecer en condiciones cálidas y húmedas, formando manchas acuosas, blandas o translúcidas, que se oscurecen rápidamente. El manejo consiste en aislar la planta, cortar los tejidos afectados, desinfectar las herramientas y corregir el exceso de humedad. Ya las virosis, como el virus del mosaico del Cymbidium (CyMV) y el virus de la mancha anular del Odontoglossum (ORSV), no tienen cura práctica. Las plantas confirmadamente infectadas deben descartarse, y la prevención depende de una higiene rigurosa, herramientas esterilizadas y cuidado al dividir o manipular orquídeas.

Curiosidades
La historia de Dendrobium bigibbum se remonta al siglo XIX, período de grandes expediciones navales, recolección de plantas tropicales e intenso fascinación europea por las orquídeas. La especie fue descrita formalmente en 1852 por John Lindley, uno de los especialistas en orquídeas más importantes de su época, a partir de plantas recolectadas en el norte de Australia y cultivadas en viveros ingleses. Este recorrido, desde la recolección en regiones remotas de Cape York hasta la floración en colecciones europeas, refleja bien la llamada “orquidomanía” victoriana, cuando especies exóticas eran disputadas por botánicos, coleccionistas y grandes viveristas.
En Australia, su importancia fue más allá del interés botánico. La planta se convirtió en un símbolo cultural de Queensland y fue proclamada el 19 de noviembre de 1959 como emblema floral del estado, durante las celebraciones del centenario de Queensland. Conocida popularmente como “Cooktown Orchid”, fue elegida por reunir atributos muy valorados regionalmente: es nativa, vistosa, ornamental, relativamente fácil de cultivar y presenta una coloración cercana al marrón púrpura asociado al estado. Aunque el nombre común hace referencia a la ciudad de Cooktown, la historia taxonómica del grupo es más compleja de lo que su apodo sugiere, e involucra antiguas clasificaciones, variedades cercanas y cambios de interpretación botánica a lo largo del tiempo.
Preguntas frecuentes
¿Cuántas veces florece la denphal?
La Orquídea Cooktown suele florecer una vez al año, principalmente en los meses más cálidos y luminosos. Sin embargo, las plantas adultas, bien cultivadas y con buena luminosidad pueden florecer más de una vez o emitir varas fuera de la época principal, especialmente cuando se trata de híbridos modernos seleccionados para una mayor floribundidad.
¿Se puede cortar la vara de la denphal?
Sí. La vara floral de la denphal puede cortarse cuando esté seca o cuando todas las flores ya hayan caído y la vara no presente más actividad. Usa una herramienta limpia y afilada, cortando cerca de la base de la vara. Lo que no debe cortarse sin motivo son los pseudobulbos verdes o firmes, aunque estén sin hojas, porque siguen almacenando agua y nutrientes para la planta.
¿Cómo cuidar la flor Denphalaen?
“Denphalaen” es una forma popular de referirse a la Orquídea Cooktown o a los dendrobios tipo Phalaenopsis.
Para cuidarla bien, ofrécele luz intensa y filtrada, sustrato propio para orquídeas epífitas, riegos profundos con secado parcial entre ellos, buena ventilación y clima cálido. Después de la maduración de los pseudobulbos, reduce un poco los riegos y la fertilización, sin dejar que la planta se deshidrate demasiado.
¿La Orquídea Cooktown es rara?
No. La Orquídea Cooktown es bastante común en el cultivo ornamental y aparece con frecuencia en floristerías, centros de jardinería y colecciones domésticas. Lo que puede ser raro son algunas variedades botánicas, formas de color específicas, cultivares seleccionados o plantas de origen silvestre controlado. La mayoría de las Orquídea Cooktown vendidas comercialmente está compuesta por híbridos producidos en viveros.
¿Puedo plantar Orquídea Cooktown en tierra?
No se recomienda plantar Orquídea Cooktown en tierra común de jardín. Esta orquídea tiene raíces adaptadas a crecer sobre árboles, rocas o sustratos muy aireados. En tierra compacta, las raíces tienden a ahogarse y pudrirse. Lo ideal es usar sustrato propio para orquídeas epífitas, con materiales como corteza de pino, carbón vegetal, chips de coco, piedra triturada o mezclas equivalentes.
¿A la Orquídea Cooktown le gusta el sol o la sombra?
A la Orquídea Cooktown le gusta mucha luz, pero no la sombra oscura ni el sol fuerte todo el día. Lo mejor es ofrecer luz intensa y filtrada, con posibilidad de sol directo suave al inicio de la mañana o al final de la tarde. Si las hojas se ponen muy oscuras y la planta no florece, puede faltarle luz. Si aparecen manchas quemadas, el sol está demasiado fuerte.
¿Cuánto dura una Orquídea Cooktown?
Las flores de la Orquídea Cooktown duran, en promedio, de cuatro a ocho semanas en la planta, según el cultivar, la temperatura, la humedad y la protección contra el viento, la lluvia directa y el calor excesivo. La planta, por su parte, puede vivir muchos años cuando se cultiva bien, formando matas cada vez más fuertes y floríferas.
¿Qué es la planta Orquídea Cooktown?
Orquídea Cooktown es el nombre popular dado a dendrobios del tipo Phalaenopsis, especialmente plantas relacionadas con la especie Dendrobium bigibbum y sus híbridos. El nombre viene del parecido de las flores con las orquídeas del género Phalaenopsis, pero la planta pertenece al género Dendrobium. En otras palabras: se parece un poco a una falenopsis en la flor, pero no es una falenopsis.

